dimarts, 1 de desembre de 2009

- del desig I -

© Trícia Barrachina
Obertes les portes del desig.
Les portes de racons íntims.
Desig. El desig que mou el món.
Un desig que ve i un desig que va.
Ara demane un desig amb aquell estel,
que viatja lliure, ignorant, fred.
Ara anhele un gelat.
I les cuixes, que es tanquen.
Cap somni m'enlaira amb suficient desig.
O no.
O, potser, m'enlaire sola.
                Roman suspesa,
                recorde ara.

L'home que va xafar el sòl de la lluna
encara no s'ho creu.


Abiertas las puertas del deseo.
Las puertas de rincones íntimos.
Deseo. El deseo que mueve el mundo.
Un deseo que viene y un deseo que va.
Ahora pido un deseo con aquella estrella,
que viaja libre, ignorante, fría.

Ahora anhelo un helado.
Y los muslos, que se cierran.
Ningún sueño me hace despegar con suficiente deseo.
O no.
O, quizás, despego sola.
                Permanezco suspendida,
               
ahora que recuerdo.  

El hombre que pisó el suelo de la luna
todavía no se lo cree.

2 comentaris:

Jin ha dit...

ya sabes que me gustan tus fotos, no? y las palabras acompañan de maravilla.. sigue, sigue!

trícia barrachina ha dit...

Gracias por tus palabras, dear Jin... Siempre en las aceras. Beso.