divendres, 22 de gener de 2010

- oda a les antenes / oda a las antenas -

© Trícia Barrachina
El preu de tocar el cel
és la irremeiable caiguda.
L'estança finita
i el sòl quebrat.

Sempre ens quedaran les antenes.


El precio de tocar el cielo
es la irremediable caída.
La estancia finita
y el suelo quebrado.

Siempre nos quedarán las antenas. 


6 comentaris:

Anònim ha dit...

plas plas plas!!!
Aunque se supone.. que las antenas van a desaparecer en brevas... hay una ley que obliga a tener una sola por finca... así que ... si te gustan,... ves haciendo fotos.. antes de que las quiten.
y no pares de escribir!!
Muaks
Muaks
Tiene narices la cosa, me pone como palabra para poder enviarte el comentario...AMENS.. juas juas juas
B.

trícia barrachina ha dit...

Es inconcebible un mundo sin antenas...
Gracias, B.

Alfonso ha dit...

Conclusión: el suelo debe estar lleno de escaladores escoñados y el cielo de señoras y señores con antenas y cara de gocen mientras puedan.La verdad es que como en el infierno en ninguna parte: se peca sin complejos, y no puedes caerte más abajo...

trícia barrachina ha dit...

Sin complejos? Ummmmm....

Jin ha dit...

tú sí que tienes antenas para sentir las cosas..

(a mi me ponen la palabra 'flesh'. dios mío, Tri, estás cambiando la dieta?)

trícia barrachina ha dit...

La piel cubierta, Marie, para bien o para mal (como diría aquél).

(Algunos se emperran con lo de la dieta, pero yo resisto... resisto!)