divendres, 11 de febrer de 2011

– certs paisatges o espills de paper / ciertos paisajes o espejos de papel –

© Trícia Barrachina

Vaig esmunyint-me de mi mateixa,
sabedora de certes misèries,
sense voler descriure certs paisatges
certs indrets que volten pulmons enllà.
Les emocions transvestides per tirar avant,
per fer un pas, o tres, o cap.
No vull espills de paper.
M'agafe als ecos d'eixa vida que ressona afora
                                                                    en uns bars
– car ja no hi ha teulades a les teulades –
i fume un tabac de liar que aprete 
com uns maxilars enfollits apreten la pena.
Vaig esmunyint-me de mi mateixa
amb el tediós enyor a la sang
com una malaltia crònica que em degenera.

Avui Mubarak ja no governa
i Plutó seguix siguent un nanoplaneta.
Així els dies.


Voy escurriéndome de mí misma,
sabedora de ciertas miserias,
sin querer describir ciertos paisajes
ciertos lugares que vagan pulmones allá.
Las emociones travestidas para salir adelante,
para dar un paso, o tres, o ninguno.
No quiero espejos de papel.
Me agarro a los ecos de esa vida que resuena afuera
                                                                           en unos bares
– pues ya no hay tejados en los tejados –
y fumo un tabaco de liar que aprieto
como unos maxilares enloquecidos aprietan la pena.
Voy escurriéndome de mí misma
con la tediosa añoranza en la sangre
como una enfermedad crónica que me degenera.

Hoy Mubarak ya no gobierna
y Plutón sigue siendo un nanoplaneta.
Así los días.

7 comentaris:

mgab. ha dit...

y a mi me encanta la visceralidad de tu escritura, esa vida caliente que pareces llevar siempre entre las manos

me gusta ese escurrirse de si mismo...

mgab. ha dit...

ah, y también la foto, con su magia..

trícia barrachina ha dit...

Jo, mi Marie. Qué bonito eso que dices: 'vida caliente que pareces llevar siempre entre las manos'. Ojalá fuera siempre así.

Escribo visceral, me parece que no sé hacerlo de otra manera. Ya no sé si es escritura o vómito de palabras.

JORDI TORRES ha dit...

Y, de repente, entre la vida caliente que escapa de tus manos, entre miserias de paisajes que sólo ven tus ojos, entre emociones que ni van ni vienen, entonces, de repente, aparece más vida, pero vida de la vida, un homeless que nos recita a Platón, sabedor del mundo, una madre que reniega a su hijo al cruzar el semáforo y amenaza con castigarle porque sólo ha sacado un notable, un cura alto y guapo que se dirige a su Iglesia, mientras de fondo suena una campana, un ángel aparecido, corazón que late y que se apodera de la razón en la que te sustentas, un beso furtivo a una amiga del alma, compañera de gintónics en una noche fría y húmeda, como se te quedan las manos después de tender la ropa, mientras buscas una redecilla para poner los garbanzos dentro del puchero o sales a tirar la basura. Y así das un paso, incluso dos o más, porque sabes que de vuelta Mubarak se ha ido como hizo Duvalier en su día. Y lo celebras con tu amigo, pinot noir en mano, así los días.

osopunk ha dit...

Q cosas mas bonitas, Barrachina. Me gusta ... mucho.

trícia barrachina ha dit...

Sr. Torres, hauria de plantejar-se vosté escriure un bloc literari, li ho dic seriosament.
'·P

trícia barrachina ha dit...

Gracias, osopunk! Me alegro ... mucho.